Caida libre

“Éramos perfectos y yo no podía soportar tanta perfección, necesitaba hacerle un corte a nuestro lienzo, romperlo. Romperme yo, quebrar, caer: ser imperfecta otra vez. Regodearme en mi imperfección y tenerme compasión mientras observaba como caía al abismo. Esa adrenalina de la caída me hacía falta, ese riesgo, ese éxtasis. Y luego ese silencio, ese vacío, esa oscuridad: esa soledad. Siempre me vi como un sujeto perdido que vaga por el bosque sin anhelar ningún camino, pero ya llevaba demasiado tiempo en tierra firme, en puerto conocido. En la seguridad del hogar que crea el amor entre dos personas. Necesitaba huir, libertad, correr otra vez, miedo. Alimentarme de miedo. De miedo y de dolor, melancolía. Melancolía que no me abandonará nunca. Pero tampoco miraré atrás, los caminos andados no se pueden desandar. Fuiste mi mapa, mi hermoso mapa, pero prefiero la aventura y por eso te perdí a propósito, para perderme de ti, para perderme yo. Porque cada beso era un viaje por las nubes pero también un nudo más gordo en la cuerda que nos ataba. Una cuerda perfecta que nos sujetaba mientras volábamos. La corté y fue caída libre. Siempre quise practicarla.”

Y esto es lo que hay jamigas

A veces, los planes se malogran. A veces él llega tarde, o ni llega. Igual puede no llamar o llamar y decir
algo así como «Otra vez será» y demás cuentos. Y entonces te quedas ahí vestida, preciosa y completamente jodida,
porque qué pocas cosas hay que ofendan más a una mujer que volver a casa igual de arreglada que había salido, ¿Eh?

La vida es así, y lo cierto es que a veces también pasa que nuestro vestido combina más con el color del cepillo
del váter que con su corbata, y la media nueva se estrena con una carrera justo antes de salir.

A veces el papel higiénico se acaba, y en ocasiones no hay Coca-Cola pero Pepsi sí, y es entonces cuando nosotras,
las damas, ¡Las dramas!, lo solucionamos todo con una sonrisa divina y el meñique inglés. ¡Esa es la clave!
Porque sorber las catástrofes con clase las hace menos catastróficas.